La restauración de los suelos hidráulicos antiguos es todo un trabajo duro, pero en muchas ocasiones suelen buscar a los expertos para restaurar cuando ya es muy tarde y cuando el trabajo de restauración se torna más complicado y costoso. Te sugerimos, que no llegues a tal punto, por ello busca darle nueva vida al mosaico hidráulico a tiempo, así que ten en cuenta estas señales que te podrán indicar cuando es el momento de actuar y renovar el mosaico.

Una grieta en la baldosa

Muchas personas no se preocupan cuando ven una grieta en la baldosa hidráulica, piensan que es algo que no merece mucha atención pues el mosaico es resistente y una simple grieta no será problema, pues si piensas así, estas cometiendo un gran error. Una grieta en una baldosa hidráulica es señal que pronto esta puede quebrarse y partir el resto de baldosas que las rodea, no esperes que esto ocurra y reemplaza la baldosa agrietada a tiempo.

Baldosas hidráulicas que pierden su grosor

En una zona de alto tráfico, podrás verás cómo esas baldosas se van desgastando y al caminar sobre ellas percibirás un hundimiento, el cual se va acentuando según el desgaste, esto quiere decir que, las baldosas están perdiendo su grosor, lo que puede traer consigo una pronta fractura de la baldosa, por ello, evita colocar mucho peso sobre las baldosas desgastadas y reemplázalas de inmediato.

Baldosas hidráulicas que pierden su color

Con el paso del tiempo y con el desgaste natural de la baldosa, ellas se tornan opacas y pierden la viveza de sus colores, este es el momento para darle nueva vida al mosaico hidráulico, a través de procedimientos especiales de pulido y tratamientos de brillo.

Busca siempre a los expertos, en Torra Mosaics le damos nueva vida a tus mosaicos.