A la hora de adquirir las baldosas hidráulicas tan importante es realizar una colocación profesional como posteriormente realizar una limpieza inicial que mejorará el aspecto de la baldosa. Esta limpieza es necesaria para preparar la baldosa al uso diario, tanto en ambientes interiores como exteriores.

Preparación de la baldosa

Una buena preparación de la baldosa hidráulica es fundamental para garantizar su mantenimiento posterior, y un resultado de alto nivel una vez hecha la instalación. En primer lugar, y una vez que tenemos todo el pavimento instalado conviene lavar cada una de las baldosas con jabón líquido neutro mezclado con agua. Es importante no utilizar ningún tipo de liquido de tipo abrasivo tal como lejía amoniaco, y nada que pueda deteriorar el aspecto de la baldosa hidraulica.

Una vez aplicada la solución de jabón líquido y agua, es muy importante esperar a que el suelo esté completamente seco para evitar la aparición de manchas. Tras realizar este paso, quedaría aplicar un producto tapaporos que evitará que salgan manchas provocadas por la humedad que la baldosa almacena.

La obra realizada al colocar las baldosas hidráulicas puede provocar que se produzca evaporación de agua, dando lugar a la aparición de depósitos de calcificación con aspecto blanquecino. Sin embargo desaparecerán fácilmente con el lavado de jabón neutro, tambien pueden utilizar nuestro producto limpiador Torra floor clean para una limpieza más efectiva.

Siguiendo estos sencillos pasos, conseguiremos preparar el pavimento y protegerlo frente a humedades, manchas y desgaste diario. Posteriormente solo será necesario realizar de forma periódica un mantenimiento muy sencillo, que conservará todas las propiedades de la baldosa hidráulica