A pesar de ser un estilo de baldosa venido de los años 60-70, la baldosa hidráulica ha venido pisando fuerte en esta última década, y sus nuevos diseños así como la recuperación de los estilos más antiguos han conseguido integrarse perfectamente con las nuevas tendencias decorativas modernas.

Nuevas formas decorativas

Si bien aún hoy el uso de la baldosa hidráulica en ambientes modernos sigue siendo el revestimiento de pavimentos tanto en interior como en exterior, hoy día es posible adaptar el mosaico hidráulico a nuevas formas decorativas, como por ejemplo el revestimiento de paredes, una tendencia muy utilizada tanto en cocinas como en  baños, que aporta un toque novedoso y muy singular.

Por otro lado la baldosa hidráulica integrada en la decoración moderna permite hacer uso de esta en la decoración de muebles, especialmente en encimeras de cocina o en mesas de exterior, donde podremos aplicar diversas combinaciones en cuanto a formas geométricas o colores para dar vida a diseños muy novedosos y acorde a las nuevas tendencias.

El uso de la baldosa hidráulica a modo de alfombra es otra de las formas decorativas que han conseguido integrarse con éxito en los ambientes más modernistas, a pesar de ser una de las tendencias heredadas de sus orígenes.

La facilidad en el mantenimiento y la resistencia que ofrecen las baldosas hidráulicas hace que sean aún hoy apreciadas tanto por decoradores como por los usuarios que buscan aportar a su hogar o su zona de trabajo de un agradable y acogedor toque vintage, personal y único.