Las baldosas hidráulicas antideslizantes son una excelente opción para suelos resbaladizos y lugares con alto riesgo de caídas, como por ejemplo las escaleras, baños, o las zonas de piscina o jardín. Un buen cuidado nos permitirá poder disfrutar de todas sus ventajas durante mucho más tiempo.

Para el cuidado de las baldosas hidráulicas antideslizantes, es suficiente con utilizar una mezcla de agua, y un detergente que tenga una composición de base alcalina. En ningún caso deben utilizarse productos que contengan cera, o cualquier otra sustancia de tipo graso, debido a que se perderían en un alto porcentaje las propiedades de las baldosas hidráulicas antideslizantes.

Tratamiento de manchas difíciles

En el caso de la aparición de manchas difíciles, bastará con aplicar agua caliente sobre la mancha y realizar un cepillado enérgico con un cepillo adecuado para la limpieza del suelo. Las maquinarias de limpieza de alta presión también son una buena alternativa para manchas que estén muy incrustradas.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta durante el lavado del suelo de baldosas antideslizantes, es la necesidad de cambiar el agua, como mínimo, cada 15 m2, pues en caso contrario, la suciedad acumulada del agua iría depositándose en las siguientes baldosas, con lo que no se completaría la limpieza de forma correcta.

Finalmente, y en el caso de zonas que tengan agua con un exceso de cal, es conveniente secar muy rápidamente el agua del lavado, para evitar que los sedimentos de cal se depositen sobre las baldosas hidráulicas, afectando tanto a sus características como a su estética.