Los suelos hidráulicos se caracterizan por su resistencia al tránsito diario y al paso del tiempo, sin embargo para que se conserven con el mismo color y aspecto nuevo del primer día es necesario recurrir a ciertos tratamientos que conseguirán mantenerlo intacto durante mucho más tiempo. Uno de estos tratamientos consiste en la cristalización de mosaicos hidráulicos.

Proceso de cristalización

La cristalización de suelos hidráulicos es una técnica que le confiere al pavimento un aspecto brillante y muy cuidado. Sin embargo requiere de manos expertas en este tipo de trabajo para que el resultado sea ampliamente satisfactorio. Una de las propiedades de este tipo de tratamiento es que no resbala a pesar de ofrecer un aspecto escurridizo. Aporta un toque elegante y resulta muy beneficioso para su tratamiento.

A la hora de proceder a realizar la cristalización de este suelo es necesario comenzar por el decapante, que servirá para eliminar cualquier esto de suciedad que quede adherida a las baldosas. Dará una limpieza en profundidad a las baldosas y aportará una base de brillo.

A continuación es necesario aplicar un sellador, que servirá para proteger a las baldosas de manchas y de cualquier todo tipo de impureza que pudiera afectar al aspecto de la baldosa. El último paso será aplicar el aspecto que le dará el aspecto cristalizado. Generalmente se realiza con un producto especial para este tipo de acabados que viene en polvo y se mezcla con agua. Puede terminarse el proceso con un acabado que le de protección y conserve el acabado durante más tiempo.

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