Las baldosas hidráulicas han vuelto con diseños, colores y formas geométricas adaptadas a una época más moderna, sin embargo estas baldosas tan originales ya comenzaron a ser tendencia en los años 60. Su proceso de fabricación sigue siendo artesanal, y cada una de ellas es única.

Un trabajo artesanal

En primer lugar, la persona encargada de la fabricación de baldosas hidráulicas deberás asegurarse de mantener limpio cada uno de los moldes donde se hará la baldosa, de forma que esté libre de imperfecciones. Cada parte del diseño de la baldosa deberá rellenarse con una mezcla de cemento, polvo de mármol, pigmentos y arena que servirán para realizar el dibujo.

A continuación el artesano retirará el molde interior y rellenará el resto con polvo de cemento asegurándose de alisarlo muy bien para que quede perfectamente plano sin ningún tipo de irregularidades. Después se debe de colocar una losa que servirá para cerrar el molde por completo, y ésta se introducirá en  una prensa hidráulica. De esta forma se aplica presión sobre todo el contenido del molde.

Finalmente el último paso consistirá en desmoldear la baldosa hidráulica. Durante todo el proceso es muy importante que el artesano preste atención a cada detalle, pues es muy importante ser muy meticuloso para que cada baldosa resulte perfecta. sin olvidar que se trata de un proceso artesanal, en el que cada una de ellas será única.

Flores, estrellas, y formas geométricas de muy diversos tipos servirán para conformar una extensa variedad de baldosas hidráulicas que servirán para revestir pavimentos, paredes, realizar mosaicos hidráulicos, cenefas hidráulicas y un sinfín de opciones diferentes.