Mi casa es de construcción antigua; en ella hay un pasillo largo y estrecho que hace que mi imaginación se mueva, en busca de una idea que me sirva para darle más luz y amplitud; de todas las ideas que han pasado por mi cabeza, la que más me convence es la de hacer una composición de baldosas hidráulicas que, utilizando técnicas de perspectiva, me ayuden a conseguir esos efectos.

Pienso en un diseño, tanto en el suelo como en las paredes, en que las baldosas hidráulicas no sean cuadradas, sino que tengan forma ligeramente trapezoidal y, con una progresión proporcionada que transmita la sensación, de que a medida que la vista se adentra en el pasillo su anchura va aumentando consiguiendo, con la iluminación y colores adecuados, generar la sensación de amplitud que deseo.

Sé que la puesta en práctica de esta idea es compleja, ya que al tratarse de reducidas dimensiones, sobre todo en su anchura, corregir la desproporción y oscuridad que proyecta, supone que haya muy poco margen de tolerancia a la hora de cortar las baldosas hidráulicas; esto sin contar con que el tamaño de las mismas ha de ser cuidadosamente elegido para obtener el resultado deseado.

Confío en Mosaics Torra

Después de pensarlo mucho, he decidido convertir la tarea de materializar esta idea en un sencillo ejercicio de gestión y, haciendo caso al refranero en concreto a “zapatero a tus zapatos”… he optado por ponerme en contacto con Torra Mosaics y delegar en sus profesionales la misión de dar amplitud a mi estrecho pasillo con las baldosas hidráulicas adecuadas.

Con su profesionalidad y experiencia…solución optima.